Publicidad:
La Coctelera

Categoría: Relatos

0

Te encontre en mi jardin

Te encontré en mi jardín

 

 

Hemos pasado mucho tiempo juntos, estamos enamorados.

Te encontré bebiendo el agua de mi jardín, te mire entre unos helechos, tu te percataste de mi presencia y saliste corriendo.

Pero el destino quiso que nos volviéramos a encontrar.

Ahora estamos los dos juntos tumbados abrazados el uno al otro.

Estoy tan contenta.

En esta noche, donde la luna llena nos observa.

Pero se que hoy es nuestro ultimo día juntos. Porque yo debo marcharme y tu los sabes.

Sabes que yo pertenezco al mundo del fuego eterno, donde soy castigada día y noche, me sacan las entrañas cada día. Me apuñalan el corazón continuamente, intentan volverme loca.

Pero yo es que ya estoy loca. Loca de amor por ti mi vida.

Ahora no quiero despertarte, no me gustan las despedidas, no quiero que observes como la lengua del infierno me engulle. No quiero que sepas que nunca estuve viva. Lo que si quiero que sepas y es que siempre te ame.

Por eso cada tortura, cada día en el infierno se me hacia tan pasajero, por que tu eras el conductor de mis sueños.

Deje volar mi imaginación entre miles de gritos, suplicas, llantos. Pero no prestaba atención más que a ti mi amor.

Me gustaría quedarme toda la vida contigo. Me gustaría llevarte conmigo.

Quiero que seas feliz.

Que tonta soy, pienso y pienso para no marcharme, para que abras los ojos y nos despidamos.

Subo el tono de mi voz para que despiertes, pero ni eso te saca de tu profundo sueño.

¿Por qué me estoy engañando? ¿Por qué me estoy torturando el corazón?

Te amo, te quiero, te deseo, me desvivo por ti, eres mi luz, mi obscuridad mi todo.

Pero aun así te he quitado la vida. Que irónico, te amo pero solo te quiero para mi y si yo me marcho tu vendrás conmigo.

Estado contemplando un cuerpo sin vida durante tantos días, hemos dormido juntos, nos hemos besado.

Y todo esto lo hice para no tener remordimientos para creer que seguías con vida.

Pero se me olvido decirte quien soy yo.

Soy la azucena que envenena todas las aguas, y la que te acompaña en tu lecho de muerte.

No entiendo que es esto que recorre mi rostro. No sé que son estas puñaladas en el pecho.

 

por vick. registrado

 

1

CREER ES PODER, DECIAN AQUELLAS DEL FRONDOSO BOSQUE.

Una mariposa que hermosa es verla crecer, junto a mi.

¿Por que no quieres volar?

¿Por que te quedas junto a mí?

Creo que ahora empiezo a creer en los cuentos de hadas.

Recuerdo como iba caminando por ese bosque espeso antes de llegar a mi casa.

No quería llegar, estaba cansado de ver al asqueroso de mi padre despreciar, a aquella mujer que me dio la vida.

Me acuerdo que comenté una vez que un hada me dijo que las mujeres son diosas entre hombres por que solo ellas dan la vida.

Y mi padre me respondió con una bofetada.

Hay que hacerse imponer, somos mejores que ellas me decían aquel patán.

Yo quería ayudar a mi madre, pero ella estaba sumida en una depresión de la que nunca salía.

Soy tan cobarde, en vez de plantarle cara a ese troglodita decidí lo mas fácil, huir de casa, pensando solo en mi, corría y corría y me di cuenta que deje algo más valioso que mi propia vida en esa casa, a mi madre.

Pero antes de salir de ese bosque, ya no era yo. Las hadas me habían hablado, me habían dado fuerza.

Que locura pensarían algunos si me escucharan, pero me da igual, prefiero creer en algo que los demás no creen.

Aquella mariposa que esos seres me dejaron en el hombro me acompañó hasta mi casa.

Cuando llegue, mi padre estaba obligando a mi madre a mantener relaciones sexuales, forzudamente.

La mariposa se agitó.

La mariposa voló.

La mariposa se posó en mi padre, y lo dejo en un estado extraño, estaba vivo, pero no se movía de aquel sitio.

Mi madre y yo corrimos fuera de aquel lugar. Sus ojos ya no eran como antes, grises y tistes.

Se podría decir que sin mediar palabra entendió que todo lo que decía cuando era un niño era cierto.

Creer es poder me decían las hadas y así es.

Después de todo lo ocurrido mi madre pensó que tenía algún trastorno, por lo que ahora me inflan a pastillas. La persona que más quiero y no me cree, la ayude tanto.

Pero no importa. POR QUE ELLA ES MI MADRE. Me decían las hadas.

Uno esta solo por que quiere. Yo siempre estoy acompañado de mis fieles amigas, son como las estrellas, por el día están lo que ocurre que el sol es tan radiante que las oculta pero en la noche son majestuosas mujeres aladas.

Venid a mi, pequeñas y darme paz.

Por ritsuka.

* este relato también podeis verlo en:

http://www.quieroquemeleas.com/